El panel por dentro
Una web de boda es la parte que ven vuestros invitados. La otra parte —quién viene, dónde se sienta, cuánto lleváis pagado, qué proveedor falta— es la que de verdad da trabajo. Todo esto va incluido en los 120,00 €, sin cuotas ni versiones de pago.

Quién viene
Vuestros invitados confirman desde la web y aparecen aquí con acompañantes, alergias y si necesitan autobús o dónde dormir. A quien os llame por teléfono lo apuntáis vosotros y cuenta igual.

Dónde se sienta cada uno
Colocáis las mesas como van a estar el día de la boda: se arrastran, se giran y se elige su forma —redonda, cuadrada, alargada, ovalada, en L o presidencial—. Y se añaden la pista, la barra, el DJ o la entrada para ver cómo queda todo junto.

El dinero
Partida a partida, con quién paga cada cosa —que en muchas bodas no paga solo la pareja—. De un vistazo se ve cuánto queda por soltar antes del día.

La agenda
Sitio, catering, fotografía, música, flores, transporte… con su estado, su precio, la señal que ya habéis dado y el teléfono para llamar desde el móvil.

Las fechas
Los plazos de la cuenta atrás, los pagos anotados, vuestras citas —la prueba de menú, la del vestido— y el día de la boda. Cada cosa con su color.

Qué toca ahora
Veintiocho tareas reales repartidas desde los doce meses antes hasta la semana de la boda, calculadas a partir de vuestra fecha. Y las vuestras, las que se os ocurran, se añaden encima.

Vuestra web
Cada sección de la web se escribe aquí: la portada, vuestra historia, dónde y a qué hora, los regalos, cómo llegar. Se guarda y ya está publicado.

Las fotos
La portada y hasta seis de galería, subidas desde el móvil o el ordenador, con la vista previa mientras suben.

El estilo
Seis paletas y siete parejas de tipografías, con una muestra grande de cómo va a quedar antes de guardar.

Lo que no lleva
Las once pantallas están desde el primer día. No hay nada que se desbloquee pagando más ni límite de invitados.
Se entra desde el navegador del móvil o del ordenador, con un código que os llega al correo. Sin contraseñas que recordar.
Vuestros datos y los de vuestros invitados no se ceden a proveedores ni se usan para publicidad. No es el negocio.
El panel se abre en cuanto se confirma el pago, con la web ya publicada. Y si queréis diseño propio y vuestro dominio, el panel es exactamente el mismo.

Quién está detrás
Soy Duma Loor y llevo años construyendo software que se usa de verdad, ahora como CTO de Starlite Group. VivaWed empezó como un favor: unos amigos muy buenos me preguntaron si podía echarles una mano con la web de su boda y, como siempre, dije que por qué no.
Cuido de mis amigos y cuido de mis clientes, que para mí es lo mismo. Y me hizo ilusión sacar esto adelante porque creo que puede ayudar a mucha gente: una plataforma completa de verdad —la web, las confirmaciones, el presupuesto, el plano del banquete— a un precio justo, sin cuotas y sin letra pequeña.
Aquí no hay un contestador automático, ni un centro de llamadas, ni un formulario que se pierde. En un momento en el que casi todo lo hace una máquina, creo que importa saber que al otro lado hay alguien con nombre, que se toma las cosas en serio. Si escribís a VivaWed, contesto yo.