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Capítulo 16 · Unas semanas después de conocer a la familia de Marcos. Un domingo cualquiera, él casi hace una pregunta que ninguno de los dos llega a decir en voz alta.

Organizar la boda

Cuánto se tarda en organizar una boda (lo miré sin querer)

Un domingo cualquiera, doblando ropa mientras él hacía café, Marcos empezó una frase y no la acabó. Yo me di cuenta y tampoco dije nada. Esa noche, sin poder dormir, me puse a mirar cuánto se tarda en organizar una boda "por si acaso", y me enfadé conmigo misma por estar haciéndolo.

Un calendario de sobremesa de madera marcado en septiembre, junto a una planta, sobre una estantería

Foto de Blessing Ri en Unsplash

Un domingo que no tenía nada de especial

No pasó nada. Ese es el problema de este capítulo, si soy sincera: no hay anillo, no hay boda, no hay siquiera una conversación entera. Era domingo, yo doblaba ropa en el sofá y Marcos hacía café en la cocina, con Tuno subido a la encimera vigilando la cafetera como si fuera su trabajo.

Llevábamos unas semanas desde la comida con su familia, la de la tía Puri y su pregunta sobre la boda. No lo habíamos vuelto a mencionar. Yo pensaba que se me había olvidado. No se me había olvidado.

La pregunta que se quedó a medias

Marcos salió de la cocina con las dos tazas y dijo: "Oye, ¿tú alguna vez has pensado en...". Y ahí lo dejó. Cambió de frase a media palabra y acabó preguntándome si había visto el mando. Estaba debajo del cojín, donde siempre está.

Podría haber preguntado qué iba a decir. No lo hice. Le di el mando, se sentó, y vimos la tele el resto de la tarde como si no hubiera pasado nada. Que es literalmente lo que había pasado: nada. Pero un nada muy concreto, con forma de algo.

Lo que hice en vez de preguntar

Esa noche no pude dormir, y ya se sabe lo que hago cuando no duermo: mirar el móvil a horas que no tocan. La última vez fue la web de mi prima Vero, a las dos de la madrugada. Esta vez fue peor, porque no estaba cotilleando la vida de nadie: estaba buscando "cuánto se tarda en organizar una boda", como si la pregunta de Marcos —la que no llegó a hacer— ya tuviera que tener una respuesta preparada por mi parte.

Me enfadé conmigo misma a la primera búsqueda. Llevamos unos meses. Nadie me ha preguntado nada. Y ahí estaba yo, a la una y media de la madrugada, mirando plazos de una boda que a lo mejor ni siquiera va a existir, solo porque un domingo cualquiera alguien dejó una frase sin terminar.

Los plazos que de verdad importan

Ya que estaba despierta, hice lo que hago siempre: apuntarlo bien, en vez de quedarme con el titular que asusta ("¡dieciocho meses o no llegas!"). Esto es lo que de verdad hay que reservar antes, y lo que aguanta hasta el final:

CuándoQué se reservaPor qué no puede esperar
12-18 meses antesFinca o espacio, fotógrafoLos sitios buenos y los fotógrafos con nombre se llenan un año o más antes, sobre todo en fin de semana y temporada alta
9-12 meses antesCatering (si no va con la finca), vestido, trajeEl vestido necesita margen para los arreglos; el catering con buena fama también se reserva con tiempo
6-9 meses antesMúsica, flores, decoraciónAquí ya hay margen real: son proveedores con más disponibilidad y menos lista de espera
3-6 meses antesInvitaciones, web de la boda, alojamiento para invitadosLos invitados necesitan tiempo para organizarse, sobre todo si tienen que viajar
1-3 meses antesConfirmaciones, plan de mesas, menú definitivoDepende de un número que solo se sabe cuando la gente por fin contesta
Última semanaNada nuevo: solo confirmar lo ya decididoCualquier cambio de última hora es más estrés que solución

Y si son seis meses en vez de dieciocho

La cronología de arriba asume el escenario cómodo, el de año y medio por delante. Si el plazo real son seis meses —o menos—, no es que sea imposible, es que hay que soltar margen en dos sitios: el día de la semana (un viernes o hasta un domingo tienen mucha más disponibilidad que un sábado de junio) y la temporada (fuera de mayo a octubre hay finca, fotógrafo y hasta descuento). Lo que no se puede acelerar es la lista de espera de los sitios con más de dos años de fama: esos, con seis meses, ya no entran en la conversación.

Lo demás —vestido, invitaciones, música— con seis meses aprieta pero no rompe. Aprieta de verdad quien tiene que decidir entre las opciones que quedan libres, no entre todas.

Me enfadé conmigo misma por estar pensando en esto

Cerré el móvil a las dos y cuarto, sabiendo de memoria una cronología que no me ha pedido nadie. Marcos seguía durmiendo a mi lado, ajeno a que su chica llevaba cuarenta minutos calculando si una boda de seis meses era viable, por una frase que ni siquiera llegó a terminar de decir.

A la mañana siguiente le pregunté, en plan tonto, qué había querido decir el día anterior con lo del "¿tú alguna vez has pensado en...". Me dijo que no se acordaba. Puede que sea verdad. O puede que los dos estemos jugando a lo mismo: a esperar a que el otro pregunte primero.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se tarda de verdad en organizar una boda?

Entre doce y dieciocho meses es lo cómodo, porque da margen para reservar finca y fotógrafo con tiempo. Con seis meses también se puede, cediendo en el día de la semana o la temporada.

¿Qué hay que reservar con más antelación?

La finca o espacio y el fotógrafo: son los dos proveedores con más lista de espera, sobre todo si la fecha cae en fin de semana de temporada alta.

¿Se puede organizar una boda en seis meses?

Sí, cediendo en dos cosas: el día de la semana (un viernes tiene mucha más disponibilidad que un sábado) y la temporada, evitando los meses de mayo a octubre si se puede.

¿Qué se puede dejar para el final sin agobiarse?

Las confirmaciones, el plan de mesas y el menú definitivo: dependen de un número que solo se conoce cuando los invitados por fin contestan, así que no tiene sentido cerrarlos antes.

¿Es más fácil organizar una boda en temporada baja?

Sí: hay más disponibilidad de finca y fotógrafo, y a veces mejor precio. A cambio, se pierde algo de margen con el tiempo si la boda es al aire libre.

El diario de Aitana es un relato: los personajes son inventados, los consejos no.

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